Deslomarse en Nueva York: Adorni defendió que su esposa viaje en el avión presidencial

El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, justificó que su esposa, Bettina Angeletti, viajara junto a la comitiva oficial en el avión presidencial rumbo a Nueva York, en el marco de la llamada “Argentina Week”.

La presencia de Angeletti generó cuestionamientos luego de que circulara la información sobre su participación en el viaje oficial y sobre las condiciones en las que se realizó el traslado en el avión presidencial.

Consultado al respecto, Adorni confirmó que su esposa voló junto a la delegación desde Buenos Aires y defendió la decisión con una explicación que rápidamente se volvió viral: “Vengo una semana a deslomarme a Nueva York, quería que me acompañe”.

Según el funcionario, el viaje de su esposa no implicó gastos para el Estado. Aseguró que Angeletti ya tenía un pasaje comprado por su cuenta y que los viáticos del viaje también corren por cuenta propia. “No le sacamos un peso al Estado”, insistió.

DESLOMARSE es meter la carcasa, los cinturones de acero y la banda de rodadura en un tambor, soportando altas temperaturas, para fabricar un neumático, como hacían los 900 obreros despedidos de FATE.
A vos no te van a dar las patas para correr cuando se te termine esta joda.

— Andrea D’Atri (@andreadatri) March 11, 2026

La escena generó críticas en redes sociales, donde muchos usuarios cuestionaron el contraste entre el discurso oficial contra el gasto público y la utilización del avión presidencial para trasladar familiares.

La polémica se da además pocos días después de que el propio gobierno modificara el régimen de viajes oficiales al exterior, limitando las comitivas a un solo funcionario por actividad internacional y prometiendo austeridad en el uso de recursos del Estado.

Consultado por las críticas, Adorni respondió que no tenía nada más que explicar sobre el tema.

La escena también vuelve a poner en evidencia el contraste entre el discurso oficial contra “la casta” y los privilegios que siguen rodeando al poder. Mientras millones de trabajadores enfrentan salarios que no alcanzan, despidos y el avance de una reforma laboral que flexibiliza aún más sus condiciones de trabajo, los funcionarios viajan en el avión presidencial y hablan de “deslomarse” desde Nueva York. Para quienes realmente se rompen el lomo todos los días en fábricas, hospitales, escuelas o repartiendo en la calle, la frase suena menos a sacrificio que a un recordatorio de que, incluso en tiempos de ajuste, algunos privilegios siguen intactos.

Más Noticias

Noticias
Relacionadas