Durante la celebración en la Plaza San Pedro, el pontífice instó a deponer las armas y recordar la fraternidad, en un mensaje centrado en la reconciliación.
El Papa celebró este domingo la misa del Domingo de Ramos, que recuerda la entrada de Jesús en Jerusalén, con un nuevo llamamiento en favor de la paz. «¡Depongan las armas, recuerden que son hermanos!», reclamó durante la homilía en la Plaza San Pedro. El pontífice subrayó que Dios rechaza la guerra y que nadie puede utilizarlo para justificar un enfrentamiento.
En su mensaje, destacó que Jesús, como Rey de la Paz, busca reconciliar el mundo y derribar los muros que separan a las personas. La celebración incluyó una procesión de cardenales, obispos y sacerdotes portando ramos de olivo.
El Papa también expresó su cercanía con los cristianos de Medio Oriente que sufren las consecuencias de conflictos y recordó a los migrantes fallecidos en el mar. Asimismo, durante la ceremonia se hizo mención al fallecimiento del Papa argentino Francisco, ocurrido el año pasado.
