El Senado Nacional arrancó el año legislativo 2026 con una jugada política que muestra a la perfección como se construyen las alianzas del poder que vienen facilitando el ajuste de Milei. En el marco de la sesión preparatoria del Senado, Carolina Moisés fue designada como nueva vicepresidenta a propuesta de Patricia Bullrich. Tan sólo pasaron 24 horas de la decisión de romper el interbloque peronista junto a Guillermo Andrada y Sandra Mendoza para tener «mayor autonomía parlamentaria» según sus propias palabras.
La movida, que cuenta con el aval de gobernadores afines al oficialismo como Jaldo (Tucumán), Jalil (Catamarca) y Sáenz (Salta) dejó afuera de la conducción al kirchnerismo, pese a ser la primera minoría en la Cámara Alta.
Pero no se trata de una jugada sorpresiva si se mira la película completa. Moisés, Andrada y Mendoza ya venían siendo funcionales al ajuste y la agenda antiobrera que impulsa Javier Milei. Electos por el peronismo (Moisés entró por Unión por la Patria en 2023, mientras que Andrada y Mendoza lo hicieron por el Frente de Todos en 2021) para ocupar una banca en el Senado, se fueron dando vuelta progresivamente hasta terminar sellando este nuevo pacto con el oficialismo.
La excusa de «mayor autonomía» se cae a pedazos: la ruptura anunciada este lunes es apenas la continuidad de una política abierta de colaboración con la Casa Rosada. No es casualidad que la propia Bullrich admitiera que la designación de Moisés es para alcanzar una mayoría que queda a solo un voto de los dos tercios que le permitiría imponer la agenda presidencial sin negociar con el resto del interbloque que conduce Mayans: «Le ofrecemos la vicepresidencia a Moisés para afianzar una mayoría de 47 senadores».
El peronismo colaboracionista y el ajuste
La crisis del PJ en el Senado quedó expuesta como nunca. El interbloque peronista, al que todos los integrantes de las distintas tribus del peronismo pidieron votar para «frenar a Milei», quedó reducido a 25 integrantes, mínimo histórico desde 1983. Y no sólo por la partida de Moisés y compañía: ya varios senadores venían votando junto al oficialismo y la UCR reformas regresivas como la «Ley de Modernización Laboral», una reforma hecha a medida de las grandes patronales y contra los derechos laborales. Beatriz Ávila, Alejandra Vigo, Carlos Espínola, y ahora Moisés son solo algunos de los nombres funcionales al ajuste y la entrega a pesar de haber llegado a su banca hablando del pueblo y los derechos de los trabajadores.
La gobernabilidad de Milei se apoya en la complicidad de muchos sectores siempre dispuestos a colaborar. En Jujuy Moisés hace dos años despotricaba contra el exgobernador Morales y lo calificaba de «dictador» por su reforma constitucional en la provincia. Ahora negocia con Bullrich y Milei el precio de sus votos, haciendo su aporte al avance de la ultraderecha y las patronales.
